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lunes, 1 de julio de 2013

... de Rusia (Moscú, San Petersburgo, Kaluga)

Inesperada. Así fue como se presentó mi oportunidad de viajar a Rusia.


Una compañera iba a ir a visitar a su prima que trabaja en Kaluga (a unos 180km de Moscú) y nos ofreció la oportunidad de ir con ella. Después de comprobar el precio de los billetes, me apunté.

Planteamiento del viaje:
Con varias webs, una guía de mano y los conocimientos de una residente el plan era el siguiente,

27 abr: vuelo de casa – Madrid – Moscú. Volamos con Iberia (226,66€ aprox. i/v)
27 abr – 1 may: Moscú
1 may: vuelo a S. Petergsburgo. Volamos con Rossiya (200€ aprox.  i/v)
2 may- 6 may: S. Petersgburgo.
7 may: Kaluga
8 may: vuelo Moscú- Madrid- casa

Visado
Como paso previo al viaje, tened claro que hay que tener el tiempo suficiente para pedir el visado. Si vais con una agencia de viajes, ellos os realizarán los trámites engorrosos.  Si no, por tu cuenta hay 2 posibilidades

1. Realizarlo directamente en la página de la  concesión oficial www.centraldevisadosrusos.com
2.         hacerlo mediante una de las agencias de tramitación de visados.

Nosotras, como íbamos por nuestra cuenta y no vivimos en Madrid o Barcelona, lugares dónde físicamente se tramitan los visados elegimos la segunda opción ¿por qué?  Por comodidad. Porque nosotras les enviamos 2 fotos y los pasaportes y el resto de documentación y trámites los hicieron ellos. Habrá quien prefiera la otra opción, pero nosotras al no vivir en Madrid o Barcelona preferimos la tranquilidad de no buscar un seguro de vida y la carta de invitación.

El conseguir el visado fueron 103€ cada una y unas 3 semanas (reconozco que se hicieron largas). En este precio se incluía la invitación turística, tasas consulares, mensajería urgente y el seguro médico de asistencia en viaje de Europa Assintance.
Importante saber que no valen todas las agencias de seguro médico y las invitaciones turísticas las da el alojamiento/hotel y en muchos sitios cobran por ellas (hasta 50$).

Nosotros lo hicimos a través de la agencia Gestiona visa. No es por publicidad, sólo información. Hay muchas más en la web, poniendo en cualquier buscador salen varias que me imagino funcionarán igual.

27 de mayo

Moscú

Nuestra aventura comienza 3 horas antes de coger el avión osea… madrugando. El vuelo desde nuestro punto de partida sale a las 9:10h en punto… vamos a Madrid y allí tendremos que esperar hasta las 16:15h… La otra opción de vuelo era con un tránsito de 1h apenas. Con tan poco tiempo y tener que cambiar a la terminal S de Barajas, preferimos no correr el riesgo y esperar esas 6 horas en el aeropuerto.

Con el madrugón, la espera, las 5h de vuelo Madrid-Moscú, etc el viaje se hizo largo. Llegamos al aeropuerto de Domodédovo (os voy poniendo en situación, en cirílico: Международный Аэропорт) a  las las 23:10 p.m. y nos recibió la lluvia y el frío.

Sacamos dinero en un cajero del aeropuerto; 2 cosas importantes: tienen limitado la cantidad que puedes sacar dependiendo del banco. Entre 6000 y 8000 rublos (150 y 200€) como máximo, así que hay que tener en cuenta las comisiones de tu banco cada vez que sacas. Nada más meter la tarjeta te da la posibilidad de escoger idioma (ruso o inglés) por lo que sacar dinero no es demasiado complicado. Ah! Y los cajeros dan el dinero antes de devolver la tarjeta, por experiencia os digo que no os olvidéis de teclear que os devuelva la tarjeta :P

El aeropuerto está a una hora y media de camino del centro de Moscú (dependiendo del tráfico). Como llegamos casi a medianoche el Aeroexpress ya no funciona. En la parte de llegadas están esperando multitud de taxistas oficiales y extraoficiales. La parte de llegadas del aeropuerto está en obras, por lo que parece más viejo y descuidado de lo que es en realidad. Allí ya tenemos las impresiones de la vida cotidiana en Moscú: floristerías, gente seria y tráfico agresivo.

Cogimos un taxi hasta nuestro apartamento del centro. Nos cobró 2000p (rublos) por un trayecto de 1h y cuarto. El apartamento lo reservó nuestra “compañera residente” a través de una página  http://www.apartments.foursquares.com y nos salió a unos 150€/noche las cuatro.  Reconozco la dificultad de alquilar en Moscú. No por el hecho en sí de alquilar, sino en encontrar físicamente la casa. El sistema de numerar los edificios es particular y las referencias son “al lado del cartel…” Parece fácil, pero si no hablas ruso localizar un lugar… Nuestro piso está en la calle Smolenskaya Ploshad a 3 minutos andando de la calle Arbat y a unos 20 minutos andando de la Plaza Roja. Es un edificio de la época de Stalin, sobrio, techos altos y con portero. Aviso que en Rusia las zonas comunes de los edificios no se cuidan, vamos que a veces dan miedo. Pintura descorchada, poca luz, bastante arena… como consideran que no es de nadie, no se preocupan de mantenerlo. Los pisos por dentro es otra cosa, tienen calefacción gratuita por lo que siempre hace calor y hay que descalzarse antes de entrar y dejar los zapatos en el recibidor. Se entiende al pensar en épocas de nieve o deshielo con los zapatos mojados y que casi todas las casas tienen moqueta.

28 de mayo

Es domingo. Y el plan para hoy es primero el mercado de Izmailovo. Sí, empezamos con la sangría de las compras. Allí está todo lo típicamente artesanal que te puedes llevar de Rusia. Sólo que es más barato.

Vamos después de desayunar. Hay un /productin/ (lo pongo
fonéticamente, como suena) delante de casa, eso es una tienda de ultramarinos pequeña y abierta 24h. Por los carteles no descubriréis nunca que es una tienda, hay que cambiar el chip y empezar a sentirse vulnerable por no entender el cirílico jajaja. Os pongo la foto de una. Allí compro un zumo, unas galletas y 4 yogures por unos razonables 200p (rublos).


El mercado de Izmailovo no sólo es un mercado de artesanía, sino que también hay un lugar muy utilizado para reportajes fotográficos de bodas. Nosotras fuimos en coche, pero hay una parada de metro bastante cerca: Partizanskaya (Партизанская)

Es un recinto cerrado y te cobran por entrar 10p (rublos). Bueno, ni que decir tiene que hay que mirar antes y comparar precios y en algún caso regatear algo, aunque no suelen bajar demasiado en épocas de verano. Allí compramos mil cosas…. Pero que le vamos a hacer… lo que compráramos después de este día es gula. Estuvimos toda la mañana y acabamos con artesanía de madera, láminas, antigüedades, pañuelos, artesanía de lana… allí no sólo van turistas, sino gente de allí. Y tengo que decirlo, si volviese me compraría más cosas.







Comimos en el mercado los típicos /xálik/ (escribo como suena). Son brochetas de carne (pollo, cerdo o cordero) que hacen a la brasa y sirven con una salsa picante y pepinillos. Está rico y con el frío que hace saben a gloria. Con el pan  y bebidas fueron unos 1000p(rublos) todo.






El plan de la tarde era ir al teatro a ver una actuación de ballet, Giselle, en el teatro del Kremlin (dentro de las murallas). La parada más cercana de metro al Kremlin es la Teatralnaya (Театра́льная). Alucinamos con nuestra primera “inmersión” en el metro de Moscú. La profundidad e inclinación de las escalera mecánica ya impone, pero cuando llegas a las estaciones… que bonito.

Al salir del metro das con los jardines de Alejandro, el recinto de Kremlin y la Plaza Roja. Todo está cerca y se camina fácilmente. Excepto a la zona amurallada, los accesos son gratuitos.




Llegamos a las 5 p.m. justo para ver el cambio de guardia de la Tumba al Soldado desconocido (los cambios de guardia son cada hora en punto). En Rusia tienen un gran respeto por sus instituciones militares y por su ejército. Conseguir un puesto en esta Guardia de Honor son años de entrenamiento. A los pies de la muralla roja del Kremlin desde la llama eterna hay un pasillo con bloques de granito rojo, cada uno con el nombre de una batalla de la gran guerra patria (2ªGM). Me llamó la atención como había gente que rezaba delante de algunos nombres y es porque algún familiar ha muerto en esa batalla.

El ballet comenzaba a las 6 p.m. y duró unas 2h y media. Me llamó la atención que en todos los edificios públicos hay guardarropas en los que hay que dejar obligatoriamente el abrigo. Son gratuitos y la verdad que muy útiles porque dentro de todos los edificios hace mucho calor. Había gente de lentejuelas y gente en vaqueros, osea que no es obligatoria la etiqueta. Y la función fue simplemente espectacular.


A la salida del ballet vamos a la Plaza Roja para tener la primera visión nocturna. Vimos que ya empezaron con los preparativos del 1 de mayo: significa gradas y vallas por toda la plaza… no parece que la vayamos a verla completa en este viaje.

29 de mayo

Lunes. Hoy nuestro objetivo es caminar el centro de Moscú y recorrer todo lo que el día y nuestros pies nos dejen. Hace buen día así que será agradable. Del piso a la Plaza Roja son unos 20 minutos de caminata despacio por la calle Arbat. Nada más llegar a los Jardines de Alejandro un militar nos grita (como si entendiésemos ruso) y nos damos cuenta que han cerrado todo el recinto por la visita del primer ministro japonés. Diez años sin pisar Rusia y Japón consigue cerrarnos hasta una hora imprecisa parte del recorrido… haciendo un rodeo conseguimos llegar a la Plaza Roja y comprobamos que el vallado seguirá ahí por días y lo peor es que rodea el mausoleo de Lenin (dentro de la plaza), por lo que seguro estará cerrado.


Volvemos a las murallas del Kremlin para comprar las entradas para la Armería, y después de un par de paseos y los aspavientos de otro portero, comprobamos que son unas cabinas en medio del parque donde se compran los tickets. Hoy que estábamos las 3 “no residentes” (osea, nada de ruso y poco inglés) nos ponemos a una cola. Importantísimo saber que los rusos no respetan las colas, se cuelan sin ningún tipo de pudor así que o perdéis la vergüenza o os podéis quedar sin entrada si dejáis que se os cuelen. Los carteles de anuncio están en ruso y 2 líneas en inglés (con insuficiente información). Gracias a una señora que hablaba español nos explicó que las entradas a la Armería se vendían durante 15 minutos para el pase de la hora siguiente, es decir, nos ponemos a una cola a las 10:45 a.m., compramos las entradas a las 11:15 a.m. para el pase de las 12:00 p.m. Hay varias taquillas por cada caseta, pero cada ventana vende las entradas para un lugar, osea que si te pones en la taquilla de “las catedrales del kremlin” no puedes comprar la entrada a la “Armería”. Los tickets nos costaron 700p (rublos) la Armería y 350p las Catedrales del Kremlin.


Para ir a la Armería te aconsejan ir por la entrada que queda a la izquierda de las taquillas. Para entrar al recinto amurallado hay 2 entradas y en ambas tienes que pasar por el detector de metales y la revisión del bolso. Una vez dentro de las murallas volvemos a hacer cola para entrar en el edificio de la Armería que va a dar directamente en el guardarropa (hay que dejar bolso y abrigo); te dan una audioguía en tu idioma a cambio de un documento (pasaporte, DNI). La visita está controlada para que dure 1h y media. Merece la pena y yo aconsejo ir.

Hay la opción de hacer la visita al Fondo de Diamantes. Está en el mismo edificio de la Armería sólo que te hacen entrar por la puerta exterior del fondo. El horario es… bueno, en teoría son cada hora (pero que no os sorprenda un cartel que ponga con suerte “closed”). A mí me coincidió que había un pase a las 14:00 p.m. así que ni me lo pensé. La entrada me costó 500p (12,5€) y te dejan estar sólo 50 minutos dentro pero a mí me mereció la pena: sólo ver el Orlov y el Sha en directo  amortizó el precio la entrada.

A continuación continúo la visita de las catedrales. Sólo hay que seguir recto desde el edificio de la Armería donde conseguí que otro policía me gritase por no ir por el lado correcto de la acera, pero ya no me abochorna. El ticket da acceso a varios edificios: la catedral de la Anunciación, de la Dormición y la del Arcángel San Miguel, aunque casualmente solo se pueden ver la mitad porque detrás del altar no se puede pasar y tampoco se puede subir al campanario de Iván el Grande. El resto de edificios se pueden ver sólo externamente (Gran Palacio, Arsenal, Palacio de las Facetas, Estatal…), el cañón y la campana.







Como los museos cierran a las 5p.m. aprovechamos para ir primero a ellos y luego ir a la Plaza Roja a ver San Basilio que cierra a las 18:00h y entrar en las galerías GUM. Nos llevamos una sorpresa cuando delante de San Basilio ponía un cartel donde la única palabra que entendimos era “closed”. Tendríamos que volver otro día para poder entrar…. Bajamos por la calle de la izquierda que va a dar al río y seguimos por el paseo que va al lado de la muralla del kremlin hasta llegar a la catedral de San Salvador. El camino nos lleva unos 20 minutos caminando despacio. Cuando llegamos también estaba cerrada, así que también habría que volver aquí otro día… Los alrededores merecen la pena así que nos tomamos nuestro tiempo para sacar foto-postales y al acabar decidimos visitar varias estaciones de metro, empezando con la que teníamos enfrente de la catedral.




30 de mayo.

Este día veremos lo que el día anterior estaba cerrado. Empezamos por San Basilio, que abre a las 11:00h, cuesta 250p (rublos) cada entrada y duró sobre una hora. Personalmente a mí me gustó. Había leído comentarios tan negativos que me imaginaba algo horrible y entonces todo fue mejor. Esta completa y recientemente restaurada así que pierde el encanto de lo antiguo, pero sigue siendo un rincón de paz. Nuestra visita estuvo “amenizada” por un coro e igual fue eso lo que marcó la diferencia.





Fuimos hasta la catedral de San Salvador después de hacer unas cuantas paradas en las famosas estaciones de metro (bono de 10 viajes unos 300p). La entrada en la catedral es gratuita pero hay que pasar un detector de metales. Como muestra de respeto hay que cubrirse la cabeza y no comer ni beber dentro. Está también recién restaurada, como muchas iglesias fue vaciada/destruida por la guerra o por la revolución bolchevique. De todos modos es sorprendente ver como a pesar de estar prohibida la religión durante décadas hay mucha gente devota o incluso pensar en cómo todos esos templos han sido fielmente reconstruidos al original y hace tan pocos años.



Casi delante de San Salvador, se encuentra el  Museo Estatal de Bellas Artes A. Pushkin. Son 4 edificios con sus correspondientes temáticas. Nosotras decidimos entrar solamente a uno (el que nos recomendaron) el de Arte Contemporáneo. La entrada de ese museo son 400p (rublos), pero con casi 4 horas dentro en sus 3 pisos quedaron más que amortizadas. Llama la atención en los museos que hay vigilantes en todas las salas (generalmente señoras mayores que necesitan otro sueldo para complementar su pensión) y se permite sacar fotos sin flash (por supuesto).

Para la tarde nuestro plan era ir a una la ópera. Las entradas eran para el Bolsoi, así que imaginaos la emoción… y el chasco cuando entramos y nos dijeron que era en el teatro de al lado. La obra era “El cuento del gallo de oro” y duró 3 horas con 2 descansos de 20 minutos. Había una pantalla con los subtítulos en inglés (increíble pero cierto) para que pudiésemos seguir un poco la historia. No me emocionó como el ballet, pero recomiendo ir a alguna.

Como al día siguiente era festivo local, fuimos a cenar a un restaurante con música en directo (a pesar que cerró puntualmente a las 12). Todo comida rusa a precio ruso, 5000p las cuatro.  Después probamos a ir a un local de copas, el Che. Pasamos satisfactoriamente el “face control” (no siempre se consigue) y tengo que decir que incluso sonó música en español. Las copas de vozka eran a 250p (rublos).  A la salida de los locales hay taxis y coches particulares que te llevan a donde quieras. Dicen que son seguros, no puedo asegurarlo, el caso es que nosotras no tuvimos ningún problema (y nuestra “compañera residente” los coge habitualmente). Nos costó, previa negociación 400p volver a casa.

1 de mayo

Hoy es festivo en Rusia, el día del trabajo. Tenemos parte del  día en Moscú y cogeremos el avión a San Petersburgo por la tarde, así que primero vamos a dejar las maletas en una consigna de la estación de metro (Киевская) Kiyevkaya (120p por maleta) para no tener que cargar con ellas todo el día.

 Lo primero que hicimos fue ir en metro hasta el Monasterio (Convento) Novodévichi (Новоде́вичий монасты́рь, Богоро́дице-Смоле́нский монасты́рь). Al lado en un recinto amurallado se encuentra el cementerio (entrada gratuita) donde están enterrados personajes ilustres rusos. Se puede comprar un mapa e ir paseando para buscar las tumbas que os interese. Pero hay que decir que incluso con el mapa no fuimos capaces de encontrar algunas.

El monasterio está al lado del cementerio. La entrada son 250p (rublos) por entrar a los museos (que yo definiría como pequeñas salas de exposición), y la entrada en el recinto es gratuita. Cobran además 100p por sacar fotos, así que solo pagamos por una cámara. Sorprendentemente la torre y la catedral estaban cerradas al público así que sólo pudimos entrar a una iglesia (muy acogedora) y a las salas de exposición. 



Volvimos al centro en metro el para ver cómo era el 1 mayo en Moscú. Recorrimos andando la avenida Tverskaya hasta el primer Macdonals ( Bolshaya Bronnaya) que abrió en Rusia en 1990. La calle es una clara muestra de la capitalización del país, donde os podéis encontrar todas las grandes cadenas mundiales, además de bares, restaurantes y también edificios públicos como el de la alcaldía de Moscú. Todo el trozo que paseamos estaba vallado y con policías a ambos lados de la calle, porque era día de manifestación. Me sorprendió la poca gente que participó en la manifestación para el gran despliegue policial que había. Es más, para acceder a dentro de la manifestación hacía un control de acceso por detectores de metales.


Por la tarde recogimos las maletas y fuimos en metro hasta Paveletskaya (Павелецкая), que es donde está la estación del Aeroexpress. La zona está en obras y nos costó encontrar el camino a pesar de ir con alguien que habla ruso, la gente no es muy amable dando direcciones. El Aeroexpress llega directamente al aeropuerto de Domodédovo en unos 45 minutos. Los asientos no están numerados y los tickets (320p cada uno) puedes comprarlos con antelación o pagarlos justo al bajar del tren en el andén (por si alguien va con prisa para no perderlo). No hay revisor, tienes que pasar por un lector el código del ticket para poder salir del andén hacia el aeropuerto.

Llegamos a San Petersburgo tarde, y allí nos esperaba la señora de la agencia donde alquilamos el piso. Por 2000p nos llevaron hasta él. Tuvimos que pagar en el momento de entrega de llaves 750€ por las 5 noches que estaríamos más 1500 rublos de fianza (y nos devolverían el último día si no destrozamos nada). El piso está muy bien, y desde la entrada a la manzana se ve la catedral de Kazan, pero el portal y zonas comunes… dan auténtico miedito.

San Petersburgo

2 de mayo

San Petersburgo es una cuidad museo. Simplemente preciosa y mires a dónde mires puedes sacar una foto para una postal. Como buena ciudad-museo, está hasta la bandera de gente, turistas (como nosotras) y precios que te sacan el frío.




Catedral de San Isaak. hay varias taquillas y cada una es para acceder a una parte de la catedral, osea que cuidado de no hacer colas en balde. Para entrar en la iglesia son 250p y para subir a la cúpula 150p más. Abrigaos bien pues el viento desmejora las vistas…. Ah, por supuesto una parte estaba en obras. Justo enfrente está el Teatro Mariinskiy. Por dentro es muy bonita y espectaculares las columnas de una piezas de malaquita y lapislázuli.
                                    

Fortaleza de Pedro y Pablo. La entrada al recinto amurallado es gratis, pero hay que pagar por entrar a cualquier estancia exposición, casa o museo. No es muy grande pero hay que dedicarle al menos 2 horas. Nosotras compramos la entrada mixta de 450p que da acceso a la catedral, la prisión y 2 exposiciones. No es necesario pagar los 250p por subir alrededor a la muralla, porque se ve lo mismo que yendo por abajo. Aconsejo que entréis en la catedral donde están enterrados la mayoría de los Romanov. Por cierto, la catedral estaba cubierta por obras.


Catedral de la Sangre Derramada. Está abierta hasta las 10p.m. y cuesta 350p. Está también totalmente reconstruída  y a mí me gustó más por fuera que por dentro, pero es bonita. Justo detrás hay un mercadillo de artesanía sobre todo de cosas de madera.


3 de Mayo


Jardines y Palacio de Peterhof. Se puede ir por carretera o por mar y nosotros elegimos ir en barco. Hay 2 navieras justo en el canal delante del Hermitage y no se puede reservar el día anterior. Así que cuando se llega se hace cola y se compra billete para cuando haya hora. No se reserva un asiento concreto así que si queréis un sitio bueno dentro del barco, hay que hacer cola también en el embarcadero. Nosotras tuvimos que esperar casi una hora al viento fresco para poder salir, a las 10:30 a.m. El billete cuesta 600p c/u solo la ida, y para la vuelta hay que volver a hacer cola en las taquillas del palacio. En el muelle de palacio se tiene que comprar la entrada a los jardines, 400p.  El 1 de Mayo se hizo el “encendido” de las fuentes, así que si vais antes de esas fechas lo encontraréis apagado. Como aún hace frío todavía no hay flores ni hojas; el lugar es espectacular, pero sería más bonito a mediados o finales de mayo.



Intentamos ver por dentro el palacio, ya que por fuera está “plastificado” por obras (cosa que no nos sorprendió), pero una hora después de estar en la cola nos dijeron que ya se habían vendido las entradas estipuladas para esa mañana y sin más explicaciones no nos dejaron entrar.

Estuvimos unas 4 horas paseando por los jardines, viendo fuentes y pequeños edificios. Aunque hacía sol, el viento es tan frío que tienes la cara y manos heladas todo el tiempo, así que hay que ir abrigados. En los jardines hay baños gratuitos, aunque hay unas colas… y puestos de bebidas, helados y perritos. Además hay un restaurante y en la zona de el embarcadero hay una carpa con un puesto de blinis salados y dulces.



Para la vuelta teníamos pensado volver en el barco de las 16:00h, hacemos cola y justo cuando nos toca comprar a nosotras ya no quedaban billetes para esa hora ¿será posible? El billete de vuelta son 650p.

Estamos de vuelta en Sant Pete sobre las 17:30h y decidimos hacer el minicrucero por los canales de la ciudad. Hay muchas compañías por diferentes canales, pero el recorrido y precios es prácticamente el mismo en todas. Son lanchas para unas 20 personas con un guía (que sólo habla en ruso) con una zona cubierta y otra no. Para no pasar frío hay mantas en los asientos. El recorrido es de una hora y media más o menos y cuesta unos 250p.

4 de mayo

Hermitage. Es sábado y le dedicaremos todo el día al Ermitage o Hermitage (lo veréis escrito de las 2 formas). Aconsejo que sí o sí, compréis las entradas por Internet con antelación. Si las tenéis compradas de antemano, entraréis directamente por la puerta hasta un mostrador detrás de las taquillas y una señora comprobará la compra de Internet (hay que llevar impreso el resguardo de compra) y os mandará a un mostrador de cristal (el nuestro fue el 5) donde tendréis que hacer cola para conseguir físicamente las entradas. Luego habrá que hacer otra vez cola para dejar el abrigo. Total, conseguimos entrar en el museo a las 11 a.m. Si no tenéis la entrada comprada con antelación hay que hacer además la supercola antes de entrar en el edificio osea que antes de las 12 a.m. será imposible entrar.

El horario del museo es de 10:30 a.m. a 18 p.m. y la entrada nos costó 17,5$ a cada una (por los gastos de la tarjeta)  o en taquilla 439p. Hay que pasar un arco detector de metales antes de entrar y está prohibido ir con tacones porque los suelos son de marquetería . Se pueden hacer fotos, pero no se puede usar el flash.






Es bueno tener un plano con antelación del museo para centrarse en lo que se quiere ver y maximizar la visita. La mayoría de la gente va directamente a la 2ª planta (como nosotras) y da tiempo a ver bastantes cosas. Estaba masificado y me sorprendió la cantidad de ruido y gente que cabían allí dentro. Pero yo creo que realmente vale la pena ir. Personalmente me encantó.





Por la noche, cenamos fuera y dimos una vuelta por la vida nocturna. Nosotros fuimos por los alrededores de La Sangre Derramada, a un par de locales bastante distintos: el Soho Lounge y el Lux. Las copas caras, 430p cada una y la entrada 200p.

5 de Mayo

Palacio de Catalina. Como es domingo y la noche anterior salimos, nos damos un lujo y nos levantamos a las 10:00h. Para hoy tenemos prevista la visita al Palacio de Catalina (Екатерининский дворец) en la actual cuidad de Pushkin y a 25km a las afueras de San Petergsburgo.

Para llegar fuimos primero en metro de Nevsky hasta Moskovskaya (línea 2) por 28p. Y de ese lado de la acera pero más adelante (hasta una plaza con un edificio gubernamental) es donde cogimos un autobús. El 545 y el 187 van hasta el palacio y cuestan unos 35p. Este paso parece fácil, pero si no sabes ruso dar con la parada y el sentido correcto de la línea es muy complicado.






El bus para a unos 100m de la entrada de los jardines. La entrada a los jardines son 100p. Después ya hay que ponerse a la cola si se quiere ver el palacio por dentro(250p). Los carteles ponen que la entrada a particulares es de 14:00 a 16:00h, pero lo cierto es que la cola se iba moviendo cada cuarto de hora más o menos.  Tardamos unos 40 minutos en entrar con otras 30 personas. Hicimos otra  cola para dejar los abrigos, otra para pasar el detector de metales y otra para coger audífonos en alemán o ruso y para ponerse unos patucos sobre los zapatos.


La visita por el palacio es en grupo y guiada en ruso. No hay otra opción, ellos marcan el ritmo aunque no nos enteramos de nada de lo que nuestra guía dijo. El palacio está reconstruido completamente, incluso la sala de ámbar. Los jardines son una maravilla, así que se puede pasear por el lago, el Palacio de Alejandro que está muy cerca o la Galería Cameron. A nosotras nos llovió mucho y de repente, así que no les dedicamos el tiempo que se merecían.









A la vuelta nos paramos en la librería del edificio Singer. Varios pisos llenos de libros de diferentes temáticas en ruso (sobre todo) y otros idiomas. Aunque es más cara que las librerías de Moscú, sigue siendo más barata que las librerías en España. Todo lo relacionado con la cultura y la educación, tiene buenos precios.




Catedral de Nuestra Señora de Kazán. Como estaba cerca de casa pasamos delante de ella unas 20 veces. Recuerda a la Catedral de San Pedro de Roma, aunque es más pequeña. Está justo delante del edificio Singer. Ese día estaba llena de gente y había cámaras de televisión y por lo que supimos Putin estaba esos días por allí. No cobran entrada y estaban preparando alguna celebración porque había mesas llenas de pan y velas.

Para cenar conseguimos sitio por fin en el Soup & wine. Es muy pequeño, pero comimos bien y ordenado. Os sorprenderéis por lo de ordenado, pero durante todo el viaje no comimos todas a la vez nunca: el segundo antes que el primero, todas comiendo y faltaba una por servir, casi terminar de comer y traer las bebidas…

6 de Mayo

Hoy es día de tránsito y vuelo. El destino es Kaluga. Por la mañana lo dedicamos a los últimos paseos y compras por el centro. Fuimos al aeropuerto en un “taxi” que nos llamaron desde el restaurante y nos costó 800p. En el aeropuerto hay que pasar 2 arcos de seguridad. Uno lo tiene que pasar todo el mundo incluídos los acompañantes que no viajan. También controlan que los móviles funcionen. En ese aeropuerto hubo un atentado una vez y ahora extreman las medidas de seguridad.

Llegamos a Kaluga sobre las 21:00h. Primero en avión fuimos hasta Moscú y desde allí en coche en un trayecto de una hora y media (aunque depende mucho del clima y de la hora del día).

Kaluga

Fuimos a Kaluga porque ahí es donde trabaja nuestra “compañera residente”. Un alcalde que facilitó el asentamiento de muchas empresas extranjeras y la cercanía a Moscú, ha hecho que esta ciudad haya crecido muchísimo los últimos 5 años (a veces no racionalmente) y que su población se haya duplicado. Aún así según cuenta nuestra compañera, la vida en invierno es dura para los expatriados y para los locales….

Kaluga nos da una visión de la realidad de la otra Rusia, la que no es turística ni capitalina. Kaluga tiene parques y bosques. Tiene calles con aceras y sin ellas. Tiene un mercado donde la carne está encima de un mantel sucio y supermercados con delicatessen de importación. Hay edificios nuevos de 8 plantas al lado de casas autóctonas de madera. Hay chicas con tacones de escándalo y señoras con pañuelo y abrigo oscuro. Es una ciudad tradicional que está creciendo.

Para verla llega un paseo de un día. Está el primer Museo del Cosmos donde no entramos por recomendación de nuestra “compañera residente”, pero que alrededor tiene un parque con varios cohetes espaciales reales de las primeras expediciones rusas al espacio. 



Está la zona del teatro, un par de iglesias ortodoxas de colores alegres y la zona del ayuntamiento con un mercado tradicional “pintoresco”. Pero si tengo que destacar algo es lo bonitas que son sus casas tradicionales de madera, completamente ornamentadas.



Y también visitamos los monumento a los caídos o a las mujeres que lucharon en la Gran Guerra. Allí al igual que en toda Rusia tienen un gran recuerdo y estima a su ejército, y como el 9 de Mayo es el día de la Gran Victoria lo celebran a lo grande. Los monumentos ya estaban llenos de flores y la gente va con lazos de la orden de San Jorge (bandas negras y naranjas).

       

8 de Mayo

Día de regreso a casa. Volvemos desde el aeropuerto de Domodédovo de Moscú a las 6:00a.m. Vamos en taxi desde Kaluga que nos cobra 3700p. y con la escala en Madrid llegamos a casa a las 16:00h (después de un vuelo bastante complicado donde casi nos hacen un aterrizaje de emergencia… pero ésa es otra historia).

Para saber más consejos para viajar a Rusia, pincha aquí


jueves, 27 de diciembre de 2012

... Consejos útiles para viajar a la Patagonia argentina

Paisajes y naturaleza en su máxima expresión hacen de la Patagonia argentina un destino imprescindible para los amantes de trekking. Aquí van una serie de consejos a tener en cuenta a la hora de planificar vuestro viaje.

* Llevad un calendario "aproximado" de los días que vais a dedicar a cada sitio y dejad al menos un día de margen por si hay percances o el tiempo no os acompaña. Programad estar el día antes del vuelo internacional en Buenos Aires (o la ciudad desde donde salgáis). Si perdéis un vuelo nacional pueden haber opciones de arreglarlo, perder un vuelo internacional es un error costosamente reparable.

* Confirmad y reconfirmad los vuelos tantas veces como sea necesario y 48h antes sin falta. Es habitual que cambien los horarios.

* Para moveros por Buenos Aires, en los buses urbanos llevad siempre monedas pequeñas cambiadas (no aceptan billetes), y no os asustéis si en alguna tienda hacen redondeo al daros la vuelta de vuestras compras, las monedas pequeñas escasean.

* La Patagonia es un buen destino para hacer "estilo mochilero" y durmiendo en hostels. Además de conseguir buenos precios coincidiréis con gente interesante de todas las partes del mundo. 

* No es necesario reservar excursiones ni actividades desde España, ya que una vez allí podéis ir  cogiendo y reservando las excursiones según vuestras necesidades. Los hostel- hoteles tienen acuerdos con los touroperadores y de un día para otro (incluso fines de semana) reserváis sin problema. Además los precios suelen ser más baratos reservando allí que desde España.

* Para la ropa seguid la "regla del 3". Es suficiente. 3 camisetas de manga larga, 3 de manga corta, 3 de tirantes, 3 pantalones. En caso de frío os ponéis más de una a modo cebolla. En Argentina todos los hostels/hoteles tienen lavandería o acuerdos con lavanderías o zonas de lavado, por lo que de un día para otro tendréis lista la ropa, sin tener que cargar con ropa para todo el viaje.

* Importante: no os olvidéis de todas las prendas de abrigo, hace mucho frío (incluso en el verano austral) y el viento hace que la sensación térmica sea mucho peor. Llevad una parca impermeable, así de paso hará de cortavientos. También podéis llevar un chubasquero de emergencia (esos que cuestan 1€ en los mercadillo) que os sacará de más de un apuro y es casi seguro que os llueva más de un día. Guantes, braga-bufanda y gorro. Gafas de sol y pantalla solar (como si fuerais a la nieve) y protector labial. Por supuesto una buenas botas de treeking.

* Tened en cuenta que al estar en el hemisferio sur, las estaciones coinciden al contrario que en el norte; el verano austral coincide de diciembre a marzo. 

* llevad copia de todos los documentos, y tanto los originales como las copias no los llevéis todos juntos en el mismo lugar; si os quedáis sin alguno, la pérdida no será total. Aconsejo también dejar colgados en vuestro correo electrónicos las copias de la documentación, así en caso de emergencia los podéis descargar e imprimir en cualquier lugar.

* Llevad a mano el teléfono de la embajada de vuestro país

* No hace falta llevar pesos argentinos desde vuestros países de origen. Ni tampoco es necesario llevar mucho efectivo encima. Hay muchas casas de cambio a lo largo del país, y cajeros automáticos con los que sacáis directamente pesos con la tarjeta de crédito. Antes consultad las comisiones de vuestro banco, a mí me cobraron 2€ cada vez que quité dinero (fuese cual fuese la cantidad) y el cambio es a cotización diaria . 

* Respecto a la comida avisar que los vegetarianos en la Patagonia lo pasaréis un poco mal. El clima hace que la carne sea la base de la dieta. En general, la comida es cara, y el precio de las botellas de agua también. Lo bueno es que durante las caminatas el agua de los ríos y riachuelos se puede beber sin problema (los guías informan de ello también). Lo he hecho y no he cogido ninguna gastroenteritis. La calidad de la carne es muy buena, los vinos son buenos y no os olvidéis de probar los alfajores (con su dulce de leche y chocolate).

* Llevad un pequeño botiquín de antiinflamatorios- antipiréticos, tiritas y alguna venda por si tenéis algún problema muscular.

* Para hacer buceo como en otros lugares es necesario llevar el carnet de buceador y el seguro al día. Se pueden reservar allí, y de paso visitáis las instalaciones antes de las bajadas.

* Si queréis ir a Torres del Paine hay posibilidad de hacerlo "full day" en un solo día, una visita fugaz a otro lugar impresionante. Es otro país, por lo que es imprescindible que llevéis encima el pasaporte o si no os tendréis que quedar en el bus esperando a que vuelvan vuestros compañeros de excursión... sin nada que hacer, porque donde está la frontera sólo hay estepa.

* Para ir a la Antártida, sabed que desde Ushuaia hay billetes "último minuto" a la mitad de precio, para salir en la misma semana. Una compañera vio como ofrecían por 3000 $ el mismo viaje en barco a la Antártida que a ella le costó 5000€ desde España. Suelen ser viajes de una semana de duración con salida desde Ushuaia. Importantísimo llevar pastillas para el mareo, los tumbos en el trayecto hacen marearse al más acostumbrado. 

* Para las compras... la Patagonia es un lugar de naturaleza, por lo que las ciudades han aparecido y crecido alrededor de lugares de interés. Encontraréis souvenirs manufacturados en pequeñas tiendas, pero no típicamente de la Patagonia. De Argentina lo que sí es típico y único en el mundo es la piedra rodocrosita (rosa con vetas blancas); dependiendo del tamaño, calidad de la gema y dónde esté montada se pueden conseguir a precios razonables.

* Si queréis leer más sobre mi viaje por la Patagonia argentina (rutas, precios, alojamientos), pincha aquí

miércoles, 26 de diciembre de 2012

... de la Patagonia argentina (Buenos Aires, Calafate, Chaltén, Ushuaia) y Torres del Paine (Chile)


Mi compañero decidió que éste sería el año para su viaje de larga distancia a la Patagonia. Nosotras sólo nos apuntamos a su plan, y ese fue el punto de partida para los preparativos. Compramos los billetes con bastante antelación: en febrero, cuando los vuelos serían en noviembre de ese año. Si los hubiésemos comprado sólo 4 meses antes nos hubiesen salido sólo unos 150€ más caros… pero los hubiésemos comprado a otro destino. En el mes de Julio de 2011 se despertó un volcán de Chile, que volvió caótica la navegación aérea en América del Sur, por lo que hacía “inestable” el futuro de nuestro viaje. Pero los billetes ya estaban en nuestro poder.

Planteamiento de viaje:
Con la Lonely planet y varias webs, hicimos nuestro recorrido

20 nov: vuelos España – Buenos Aires vía París. Volamos con Air France. (996€)
21 nov: llegamos a las 9am a Buenos Aires y volamos a Trelew a las 17h con Aerolíneas Argentinas ( 141€ aprox)
21-23 nov: Península Valdés
24 nov: vuelo Trelew- Calafate con AA (258€ aprox)
24-30 nov: Calafate- Chaltén- Calafate
30 nov: Calafate- Ushuaia con Lan (114€ aprox).
30nov- 3 Dic: Ushuaia
3 Dic: vuelo Ushuaia- Buenos Aires con AA (120€ aprox)
5 dic: vuelo internacional Buenos Aires- España vía París con Air france

Toda Sudamérica está muy preparada para el turismo “mochilero”. Ésta no sólo es una manera  económica de viajar y plantearte tu viaje a tu manera sino que es la forma ideal de interactuar con más viajeros en tu misma situación y de todas las partes del mundo. Europeos, australianos, norteamericanos… hostels, zonas comunes, oficinas de turismo, autobuses… son el punto en común de todos los viajeros, que hacen que nuestro viaje se enriquezca todavía más.

Por lo tanto, planeamos desde casa lo que íbamos a hacer cada uno de los días aunque únicamente habíamos contratado los vuelos (internancional y nacionales), los hostels  y una excursión sobre el glaciar en el Chaltén, porque lo aconsejaban algunas webs. Todo lo demás, lo fuimos cogiendo/ comprando allá (en el destino) a medida de nuestras necesidades. Buses, transfers, comunitarios, excursiones, taxis… el planteamiento y la facilidad de coger un medio de transporte en Sudamérica no se consigue en Europa. Desde los alojamientos llaman a touroperadores y tienes a tu disposición el medio de transporte que más se ajuste a los horarios y bolsillos.

Primeros días

Nuestro viaje comienza a las 18:00h del 20 de noviembre. Es domingo; con un miniavión y con las primeras anécdotas llegamos a París (CDG). Como es costumbre en los viajes de ida, nunca facturamos el equipaje para evitar pérdidas que nos fastidien la estancia. Mi mochila con 8kg ha sido suficiente para llevar todo lo necesario para 17 días de aventura y 2 climas, primavera de Buenos Aires a 25ºC y primavera austral a unos 10ºC de media.

Tres horas de tránsito y sale nuestro vuelo internacional destino Buenos Aires. Habíamos reservado los asientos de salida de emergencia (desde la página web y con tanta antelación…) , pero lo grande que fue nuestra sorpresa cuando nuestros asientos eran la fila posterior a la salida de emergencia; total, volamos embuchados en unos minúsculos asientos en un avión viejísimo durante 12 horas… air france no es como lo recordaba.

Como no duermo nunca en los aviones, y como no funcionaba mi pantalla de tv, el viaje se me hizo largo. Pero llegamos en hora a BA 

Buenos Aires

Del aeropuerto internacional a el Aeroparque (que es de dónde salen los vuelos nacionales en Argentina) hay que coger transporte por tu cuenta y cruzar la ciudad. Entre 1 y 4 horas dependiendo del tráfico de la capital (hay que tenerlo en cuenta a la hora de entrelazar vuelos, y dejar tiempo suficiente para no perder los vuelos internos).
No teníamos tiempo que perder porque nuestro vuelo a Trelew previsto para las 17h, nos lo cambiaron una semana antes de la salida a las 14:30h. Aconsejo reconfirmar vuelos y horarios varias veces y 48h antes sin falta, porque es común que le cambien los horarios o se cancelen.

En el aeropuerto de BA en la zona de recogida de maletas hay casas de cambio. El cambio no es bueno, pero su estratégica situación y las prisas que tengan los viajeros hacen que las uses con frecuencia. Como no teníamos tiempo y teníamos que coger un bus, cambiamos pesos allí. Aquí 1€_4,6 pesos argentinos. Mal cambio, pero nos daríamos cuenta después.

Justo al salir de la zona de recogida de las maletas lo primero que aparecen son las agencias de buses, transfers e información. La compañía que hace el viaje entre aeropuertos es MTL (miguel tienda león). La lonely tarifaba el billete en 45 pesos, pero la realidad es que nos costó 65 pesos. Ahí fue el comienzo del desfase que arrastra la lonely, unos 15-20 pesos como mínimo, todo más caro.
Si se tiene tiempo podéis intentarlo con bus urbano, 2, 4, 5 pesos argentinos  según trayecto, pero hay que tener monedas cambiadas, no valen billetes.

Llegamos sobre las 11 a.m. al Aeroparque, hacemos cola para facturar nuestro vuelo a Trelew y ¡sorpresa! Vuelo cancelado por cenizas volcánicas. Primer batacazo a nuestras vacaciones.
Nos ponemos a la cola de la oficina de aerolíneas en busca de la solución y tras bastante tiempo de espera y con mucha suerte nos reubican en un vuelo al día siguiente directamente al Calafate, después de cancelarnos también el vuelo Trelew- Calafate.

Consecuencias: 2 días perdidos, buscar alojamiento en Buenos Aires para ese día, 2 vuelos cancelados, petición de reembolso de vuelos (con las vueltas que eso supone) y dejar de hacer lo que más ilusión me hacía, ver las ballenas y los pingüinos y bucear con los lobos marinos.

Cogemos una noche en el hostel Ayres Porteños y esa tarde aprovechamos para pasear con calma por BA: zona de San Telmo y Plaza de Mayo, y probamos por primera vez la carne y la pasta de tan reconocido prestigio (210 pesos entre los 3).


El martes 22 

Vamos temprano al Aeroparque por nuestro vuelo de las 9:00 con destino a Calafate. Estaba lleno de cámaras de tv, y efectivamente vuelve a haber retrasos y cancelaciones por culpa de las cenizas. Nuestro vuelo se va retrasando poco a poco, sin ninguna información por parte de aerolíneas. Achacan todo a las cenizas volcánicas pero lo cierto es que los rumores dicen que también se trata de una huelga encubierta de uno de los 7 sindicatos de aerolíneas. No sabemos qué fue, pero lo cierto que los vuelos de LAN despegaron toda la mañana, pero los de Aerolíneas no. A las 14h, sale nuestro vuelo. Por fin, empieza realmente nuestro viaje.

Calafate

Para llegar a Calafate tuvimos que hacer escala en Ushuaia. Sí, habéis leído bien. El vuelo duró unas 6h porque primero fue a Ushuaia y luego volvió a subir a Calafate. Ahí vimos la suerte que tuvimos de conseguir billetes en ese avión en el que estábamos, porque había otros turistas que le cancelaron su viaje a Iguazú y con ropa de verano acabaron en Ushuaia.

Cuando llegamos a Calafate, llovía tanto y hacía tanto aire que me dieron ganas de llorar. No podía ser que también nos acompañase el mal tiempo.

Para llegar del aeropuerto a la ciudad (está a unos 25km aprox) hay la opción del bus por 33 pesos cada uno o los taxis a 100 pesos. Como éramos 3 ni lo pensamos, cogimos el taxi que nos dejó en la puerta del hostel. Allí nos alojamos en I keu ken. Sólo tengo buenas palabras para ellos. Un sitio agradable y con unas vistas espectaculares del lago Argentina, el más grande del país. Desde el hostel organizamos todo para los siguientes días. Como ya dije antes, la oferta es prácticamente la misma, porque tienen acuerdos con operadores y los precios están pactados, por lo que no merece la pena patearse la ciudad buscando un precio mejor o alguna oferta diferente, ya que al final todos vamos con la misma mayorista.
Era ya de noche, pero reservamos sitio para el día siguiente para ir a la excursión del "Perito Moreno" en un bus con guía que nos recogería en la puerta del hostel. Nos costó 170 pesos, más 100 pesos la entrada al Parque Nacional. Las entradas a los parques siempre son aparte de los precios de las excursiones y en este momento están en 100 pesos. Estáis avisados.

El tiempo en la Patagonia es impredecible y sus habitantes te aconsejan que si amanece bueno, hagas lo máximo posible ese día porque al siguiente puede llover. Es más, lo más seguro es que haga mal tiempo, así que no dejéis de hacer cosas por el mal tiempo, porque si no habría que esperar un mes para que salgan días buenos.

Día 23 de noviembre

 Amaneció soleado y apenas sin viento. Nos decían que éramos afortunados. Salimos a las 9am y en 1h y media tuvimos la primera vista del Perito Moreno. Nos dieron la opción de coger un barco por 70 pesos ó 17 dólares que nos acercaba a la cara Sur del Perito. Y aceptamos la turistada. Merece la pena salir a cubierta aunque haga frío. El barco se va parando y te da la opción de hacer fotos y con suerte ver algún desprendimiento. Tengo que decir que aquí la funda de mi cámara salió volando, fue una contribución a la Pacha Mama*. En ese momento el Perito toca tierra. Pasa cíclicamente cada 2 ó 3 años, hasta que se acumula tanta agua en la cara Sur que la presión hace que se rompa. Calculan que será en marzo de 2012, y seguro que saldrá en las noticias.





Para ver el Perito hay un sistema de caminos vallados donde es imposible perderse o saltárselos involuntariamente. Incluso hay ascensor para sillas de ruedas que bajan hasta los miradores centrales.  La mayoría son escaleras, así que armaos de paciencia y visitad con calma los miradores a distintos niveles. Cuando conseguíamos alguno sin gente, el silencio hace que la “postal” sea espectacular. Hay un restaurante con precios astronómicos (los baños son gratis), así que aconsejo llevar comida y disfrutarla con la vista del glaciar. Aviso que toda la basura hay que llevarla de vuelta al hotel, no encontrareis papeleras en ningún sitio, (como es lógico en el parque natural).

Cuando estábamos volviendo para coger el autobús, nos paramos un momento justo delante del perito y le dije en alto “después de quedarnos sin ver ballenas merecíamos un desprendimiento no?” y a los 3 minutos un gran crujido y plash, un gran desprendimiento justo delante de nosotras… 

A la vuelta al hostel I keu ken nos coincidió con noche de asado; Dos veces por semana por 65 pesos hacen una “barbacoa” completísima de carne y ensaladas y ahí pudimos conocer a otros viajeros. En I keu ken tienen mucha gente de habla inglesa, hispanohablantes sólo éramos nosotros 3, por lo que tuvimos que chapurrear bastante para charlar con unos escoceses y unos norteamericanos.

Chaltén

Día 24 de noviembre

 Desde el hostel I keu ken nos reservaron autobús para ir al Chaltén al día siguiente. Por 180 pesos (i/v) cogimos el bus de las 8 am en la céntrica estación (a unos 10 minutos de nuestro hostel). Dejamos el equipaje que no íbamos a necesitar en el hostel del Calafate. El viaje dura una 3 horas aprox, la mitad por carretera asfaltada y la otra mitad por carretera de ripio. Antes de entrar en el pueblo del Chaltén, nos pararon en la caseta de la guarda- información del Parque Natural y nos informan de las rutas, qué hacer y qué no hacer, y lo más importante la previsión meteorológica. Hoy está lloviznando, y esperan que el único buen día sea el 25, osea que hacer todo lo posible ese día.

Nuestro hostel aquí es Koonek, casi al final del pueblo (respecto a la estación de autobuses). Muy tranquilo, calefacción, baño propio con secador y aquí, sin ningún desconocido con quien compartir habitación ( a 60 pesos la noche).

Para aprovechar la tarde y aunque llueve decidimos comprar para bocatas (unos 50 pesos para los 3) y hacer las rutas más pequeñas. Aquí las distancias te las dicen en tiempo, que por supuesto no tienen nada que ver con el tiempo real que puedo tardar yo. Vamos 1º al mirador los Cóndores donde comemos, después al Mirador Las Águilas donde tuvimos que irnos corriendo porque empezó a llover fortísimo y por último al Chorrillo del Salto (muy bonito) donde la lluvia no nos perdonó y con el viento helado yo cogí el catarro que me iba a acompañar el resto de las vacaciones. Mi compañero cambió el Chorrillo del Salto por la Loma del Pliegue Tumbado, allí encontró nieve y un sendero poco visible. En una tarde se pueden hace las 3 rutas antes que anochezca y a un paso normal (no experta en trekking).

Día 25 noviembre. 

Para este día teníamos reservado desde España sitio en el campamento Agostini para hacer la "caminata por el hielo" en la Laguna Torre al día siguiente, pero “sorpresivamente” nos llamaron para informarnos que se ha cancelado la excursión por un desprendimiento… debe ser la primera vez en años que pasa ésto. Otra vez cambio de planes.

Así que decidimos hacer un recorrido alternativo para caminar lo máximo posible porque era el día que “mejor clima” se esperaba. Cogimos un bus por 50 pesos hasta el hostal el Pilar y desde allí partiríamos para hacer el máximo recorrido hasta volver al Chaltén. La mañana fue muy desapacible, de hecho estuvo nevando varias horas… sí, nevando. Afortunadamente esas horas de caminata fueron por un bosque de lengas que nos hacía de cortavientos y cortalluvia. Las vistas de la mañana… no fueron. En el mirador de Piedras Blancas vimos un gran fondo blanco y todo el camino fue así hasta el desvío de la Laguna de los 3.
Mi compañero decidió subir a la Laguna de los 3, la más dura de todo el recorrido, con mucho desnivel, nieve hasta la rodilla y muchísimo viento. Quedará como reto personal conseguido porque arriba estaba helado y con la niebla no se veía nada alrededor. Nosotras seguimos por el sendero de las lagunas Madre e Hija hacia la Laguna de la Torre. Aquí el tiempo empezó a mejorar (al menos dejó de llover) y empezamos a disfrutar del paisaje.

Todo está bastante señalizado y es difícil perderse. En el mapa ponía ese trozo en 2 horas aprox, pero nos llevó 3 y éso que habíamos elegido el sentido que era gran parte cuesta abajo, sino hubiésemos tardado 4 horas. Después de esas 3 horas, se llega al siguiente cruce y desvío con 2 posibilidades, ir a la laguna Torre (una hora) o volver a Chaltén (2,5h). Como ya lo teníamos decidido, pues nos fuimos hasta la Laguna Torre. Para llegar allí, se pasa por el campamento Agostini… nuestro punto de descanso si no hubiesen cancelado la excursión por desprendimiento. Al llegar a la laguna todo estaba muy encapotado y hacía mucho frío. Yo, lo reconozco, ya estaba con los ánimos y energías justas para el camino de regreso, y el frío no me dejó disfrutar del lugar como se merecía. Allí destaca el silencio, la gente va llegando y marchándose en silencio (debe ser el cansancio). Hay la posibilidad de ir rodeando el lago por un camino muy pedregoso para mi gusto, que da una visión un poco más cercana del glaciar, si llegas al extremo. Sinceramente, se puede decir que sirve como reto personal, pero no aporta mucho más que la vista del principio del camino. 

Yo decidí volver sola sobre las 16,30h. Con una pastilla de glucosa comencé sola el regreso al Chaltén: me quedaban al menos 3 horas de vuelta, mientras mis compañeros esperaron un rato a ver si las nubes levantaban y nos permitían ver el Fitz Roy.
A la vuelta parecía que todas las nubes estaban en la zona del lago, porque el resto del camino me acompañó el sol. Os parecerá increíble, pero un poco de sol hace que el recuerdo del lugar sea espectacular. Y definitivamente quedó claro que el sentido perfecto para hacer la ruta es Chaltén-Laguna Torre y no al revés (como la estaba haciendo yo); cuando vayáis y veáis las vistas (si las nubes y viento lo permiten) lo entenderéis. A eso de las 8 de la tarde, las nubes del cerro Torre empezaron a levantar y pude disfrutar del Fizt Roy. Me paré un montón de veces para disfrutar del paisaje y sacar fotos e incluso paré un buen rato a esperar a que llegaran mis compañeros.  Cuando nos juntamos mi compañera me enseñó lo que le “costó” que descampase hoy: una grieta de lado a lado en una bota… para un viajero sus botas son sus mejores aliadas, comprar unas es arriesgarse a tener ampollas todo el camino… otra anécdota más a añadir a nuestra aventura patagónica.





Llegamos al Chaltén casi al anochecer, sobre las 9,30-10h de la noche, muy muy cansados. En total unos 38km en una sola jornada, no está mal verdad? Cenamos carne (repitiendo restaurante) y solo quedaron fuerzas para quejarnos hasta meternos a dormir.

Día 26 de noviembre

Debido a la caminata del día anterior, nosotras nos levantamos tardísimo, ésto es, al mediodía. Mi compañero se levantó temprano y fue a hacer la caminata que le quedaba pendiente Chaltén- Laguna Capri- Mirador Piedras Blancas. Nosotras nos lo tomamos con calma y cuando todo el mundo estaba regresando de las caminatas (y después de intentar reconstruir la bota con pegamento fuerte), nosotras decidimos salir hacía la laguna Capri. Si hace buen tiempo dicen que desde ahí se ve el Fitz Roy. Menos mal que no madrugamos, porque la niebla volvió a hacer que el paisaje durante todo el día fuera un bonito fondo blanco, además de que no paró de llover todas las horas del recorrido. En la zona del lago hay un camping libre, donde te puedes quedar si llevas tu equipamiento, o si contratas una empresa (que ya tiene las tiendas montadas). No estaba demasiado lleno, unas 20 tiendas que no se pueden poner debajo de árboles grandes bajo “riesgo de caída”).
El sentido de la ruta era Chaltén- Laguna Capri- Chaltén, osea que el camino de vuelta sería el mismo por el que habíamos venido. Sólo que a la vuelta nos encontramos al lado del camino a dos pájaros carpinteros gigantes, que estaban buscando comida en los árboles caídos. Fue bonito, ni se inmutaron por que estuviésemos tan cerca de ellos.



Para cenar, cambiamos de restaurante y la verdad es que no acertamos. Yo pedí medio bife (entrecot de ternera) aunque es tan grande como una ración completa aquí e España. La verdad que la carne no tiene comparación con otro país.

Día 27 de noviembre

Para regresar al Calafate teníamos 3 opciones, coger el bus de las 7h , el de las 15:30h o el de las 18:00h. Decidimos madrugar y tener todo el día en el Calafate (ya que daban lluvia en el Chaltén y no íbamos a realizar caminatas para empaparnos y no tener dónde cambiarnos de ropa). La suerte es que justo delante de nuestro hostel, estaba la primera parada del bus (antes de ir a la “estación”). Como toda Latinoamérica, los asientos están numerados, así que no hay que correr para coger un buen sitio, pero sí estaba bien para librarnos de una caminata de recorrer el pueblo de punta a punta con las maletas.

Llegamos a Calafate sobre la 10:30 de la mañana. Volvimos a nuestro hostel I keu ken donde teníamos ya el resto de nuestra ropa, y usamos el día para comer con calma, hacer compras y por la tarde hacer una ruta a caballo. Tiene fama de ser más caro el Chaltén, aunque personalmente las cosas que compré estaban más caras en el Calafate, será cuestión de suerte y marcarse un precio tope. La ruta a caballo fueron apenas 1,5h, cerca del lago Argentina. Unos 200 pesos por persona. Los caballos estaban bien cuidados, limpios y sin heridas si no, no hubiese subido a “Batman”, un caballo que se paraba para comer unas flores amarillas siempre que las veía. Al terminar nos invitaron a mate y coincidimos con una familia argentina que nos contaron varias anécdotas, entre la que está en que si te ofrecen mate, tienes que aceptarlo (si no es como un desprecio), y beberlo aunque creas que está hirviendo.




A la vuelta del paseo, reservamos la excursión para el día siguiente (aunque era domingo por la tarde, allí los tour operadores funciona hasta las 20:00h) desde el hostel. Elegimos la “todo glaciares” por 440 pesos más los 100 pesos de entrada al parque (otra vez) con recogida a las 7:00h… seguimos madrugando.

Día 28 de noviembre

Nos recogen a las 7 menos diez de la mañana en el hostel. Antes de tiempo, por lo que no nos da tiempo de desayunar… como es de día completo, llevábamos los bocadillos comprados en la Anónima (por todos conocido como lo más barato de aquel país) que está a unos 5 minutos del hostel. Nos llevan al muelle y nos hacen esperar más de media hora al viento raso de por allá, junto con otros… 1000 pasajeros. Esa es la típica sensación que te viene cuando realizas las excursiones tipo “borrego”, mucha gente, caminos marcados, todos los tour operadores juntos, los barcos y catamaranes diferenciados por números para que no te confundas… en fin, pero es la única manera de ver los glaciares en un solo día, y es la única manera de ver algunos de ellos. Así que para nosotros no había alternativa.

También por ésto, los barcos y catamaranes están acondicionados para todo tipo de públicos: baños, asientos cómodos, cristaleras grandes, calefacción dentro, bar con almuerzo (caro, por supuesto). En la excursión que dura todo el día, te acercan al glaciar Upsala ( se ve a unos 15 km) ya que hace años que suelta tantos icebergs que es imposible acercarse más, aunque ellos venden la excursión como si “el capitán decidirá si se puede acercar más según las condiciones”; al glaciar Speguiaztini, que es el glaciar más alto, y repetimos Perito Moreno, aunque esta vez, por la cara norte. ¿Si es necesario hacerla…? bueno, si sobran días sí que lo recomiendo, pero desde luego disfruté más con la excursión del primer día de sólo Perito Moreno, donde puedes caminar a tu aire y dedicarle el tiempo que quieras a cada rinconcito.




Día 29 noviembre

Torres del Paine 

Nosotras reservamos el día anterior desde el hostel, la excursión “Full Day” Torres del Paine por 480 pesos. Eso significa que en un sólo día te llevan desde  Calafate a Chile, al parque nacional de Torres del Paine, te dan el recorrido en bus por el parque y te dejan hacer una pequeña caminata de apenas una hora. Normalmente la gente dedica al menos 2 días dentro del parque nacional chileno. Nosotras no disponíamos de ese tiempo, por lo cual ésa era la única opción de ver algo.
Pros: en un día te haces una idea general de la Torres y sus alrededores. Te llevan directamente a los lugares y vistas de interés y si hace mal tiempo, frío o llueve, algo muy probable, no lo sufrirás más que apenas 5 horas.
Contras: los que tienen los viajes encapsulados, te paran en la única cafetería del lugar a la ida y a la vuelta, te controlan los minutos y vas demasiado deprisa, y sólo estarás en el lugar 5 horas. No puedes pernoctar en el parque ni hacer ninguna excursión de subida a las Torres. Hay que sopesarlo dependiendo de las preferencias de cada uno y el tiempo disponible.

Bueno, para esta excursión hay que armarse de paciencia y grabarse a fuego en la conciencia que éste es un viaje, no unas vacaciones. Nos recogieron a las 5 a.m. en el hostel… vamos, que arrastrándonos hasta el bus hicimos las siguientes 4 horas por carreteras más o menos asfaltadas con un frío que pelaba (sin calefacción dentro nuestro bus). Pasamos la frontera (control de pasaportes, muy importante no olvidarse de él) y nos paran en el bar del lugar para cambiar moneda para pagar la entrada: 15000 pesos chilenos o 32$ americanos. Total a las 10 a.m. aún no estamos totalmente en el parque… sólo que tenemos mucha suerte. No llueve y no hace niebla, por lo que hemos sido agraciadas con el “décimo” del buen tiempo y seremos de los pocos turistas que esa semana han podido ver las Torres.


Eso sí, hacía un viento… no tenemos una foto de ese día donde no se vea una mata de pelo volando alrededor de la cabeza.
Hay que reconocer que el lugar es espectacular, vimos las Torres del Paine, Laguna Amarga, los Cuernos del Paine, los cerros, la laguna Grey, Macizo Grey y el centro de visitantes (un video de águilas y cóndores en inglés), todo ésto con un tentempié (regalo de la compañía de bus) de un medio bocata de jamón y queso, un agua, una chocolatina y una barrita energética: la comida de los campeones para un largo día en la montaña… osea, hay que llevarse la comida o comprarla en el bar de la frontera, si no os quedaréis sin comer. 


¿Si merece la pena ir varios días? si disponéis de ellos por supuesto que sí. Si no tenéis días suficientes yo me doy por satisfecha con mi “Full Day”.

Mi compañero no fue a Torres del Paine y en su lugar hizo la excursión Big Eye. Es una caminata de día completo sobre el Perito Moreno (por uno de los lados). A él le encantó y tuvo suerte porque no hubo problemas de plazas aunque la reservó el día anterior (también desde el hostel) . Si  es una de vuestras prioridades a realizar en Argentina y es en época de mucho turismo, pues recomiendan reservarla con alguna anticipación, para aseguraros la plaza.

Ushuaia

Día 30 de noviembre

El destino de hoy es Ushuaia. Cogimos un taxi desde el hostel al aeropuerto, que como lo compartimos con otro viajero nos quedó un poco más barato (70 pesos en total). Teníamos avión para las 10 a.m. pero salió con 30 minutos de retraso. Para salir del Calafate (en el aeropuerto) te hace pagar una tasa de 38 pesos, y sin el justificante de haber pagado no te dan la tarjeta de embarque, así que es imprescindible pagarla.

Mi llegada a Ushuaia fue todo un éxito. Nada más bajar del avión (13:45h), nos pidieron las tarjetas de embarque y  el pasaporte en la zona de recogida de maletas. En teoría es para asegurarse de dónde vienes y que no traigas frutas ni semillas en la maleta.  En algún punto entre esta sala y el taxi mi “pocket” rojo desapareció. Con él se fueron también el pasaporte, un pen drive, una tarjeta de crédito, la tarjeta sanitaria de España y unos 400€ entre pesos y euros. Pudo ser un extravío o un robo, el caso es que no apareció más.

Por éso aquí viene información importante para quien le suceda algo similar. Como el “extravío” se produjo en el aeropuerto, quien se tiene que hacer cargo de cursar la denuncia es la policía aeroportuaria. Aquí me cobraron 10 pesos por poner dicha denuncia. Pero no fue tan sencillo porque me mandaron 1º a la ciudad (los aeropuertos siempre están en las afueras) para que pusiera la denuncia en la policía nacional y ellos se negaron- vuelta al aeropuerto, de ahí al departamento de migraciones en la ciudad y de vuelta al aeropuerto para que por fin me pusieran la denuncia. Total, un buen dinero paseando y con el susto en el cuerpo.
También es muy importante tener copia de la documentación, un DNI, copia de la partida de nacimiento, todos lo documentos que acrediten que realmente eres quien dices ser. Por supuesto estos documentos tenerlos escaneados y guardados en vuestro correo electrónico, así podéis imprimirlos en cualquier lugar. Si tenéis copias en algún lugar de la maleta, que no hayáis extraviado, es más rápido. Yo como no tenía nada más, tuve que llamar a España para que me mandasen escaneada la documentación.
Es importante no perder la calma, y tener siempre a mano el teléfono de la embajada. Aquí ves lo importante de tener una embajada en un país de destino. Como trabajan hasta las 14:00h, después de esta hora hay que llamar a emergencias de la embajada (para mí lo era, era jueves y yo cogía el vuelo internancional el lunes siguiente)- ellos mismos te dan la extensión. Allí me dieron las instrucciones de presentarme en la embajada de España de Buenos Aires a las 8:00h de la mañana del lunes con el billete de avión (que tenía que coger esa misma tarde de lunes) y las copias de documentación (partida de nacimiento, DNI) y la denuncia de “extravío”. Como corría riesgo de perder el vuelo internacional, me atenderían de emergencias aunque no me aseguraban que diese tiempo a hacerme un nuevo pasaporte.

Osea, que me encontraba en el Fin del Mundo sin pasaporte y sin parte del dinero… sinceramente no me acuerdo bien de lo que hice el resto del día entre la preocupación y el susto se me ha borrado; lo que sí recuerdo perfectamente es que teníamos reservado en el hostel Antárctica y a mí no querían dejar registrarme (y darme mi cama) porque no tenía el pasaporte. Al final hicieron una excepción porque les enseñé la denuncia y con mi cara de preocupación (hubiese sido difícil llegar en los confines de la tierra sin un pasaporte, ¿no?)

El hostel está correcto. El desayuno es bueno y abundante y el comedor es grande y se puede cocinar bien. Tiene Internet y las zonas comunes están bastante limpias, con calefacción y agua caliente todo el día. Además te hacen la colada por 25 pesos. Las habitaciones es otra cosa. Son tan austeras que el suelo es de hormigón visto, los edredones están raídos y las puertas chirrían… lo curioso es que hay que salir al pasillo exterior para acceder a las habitaciones, y con el frío que hace por allí por no salir afuera, evitábamos ir al baño, jeje.

Día 1 de diciembre

Mis compañeros se fueron a buscar y contratar una compañía para hacer submarinismo. Yo sigo con mi supercatarro con mocos, por lo que para mí queda descartado. Hago un plan alternativo. Por la mañana me voy con una chica que conocí en el hostel (que se iba al día siguiente a la Antártida) a ver el Glaciar Marcial. Nos aconsejan ir en taxi hasta la entrada del funicular, porque nos advirtieron que últimamente atracaron a bastantes turistas, y como yo ya había contribuido suficientemente, decidimos no arriesgarnos. Nos costó el taxi 40 pesos. Y el funicular 50 pesos a cada una por llevarte hasta un tramo alto de la montaña y bajarte (aunque es posible hacer el camino andando). El glaciar está en claro retroceso, con lo que comparándolo con Calafate no es espectacular. Las vistas desde allí merecen la pena, se ve un poco la ciudad y la bahía, y además tuvimos suerte que el día estaba soleado.


Por la tarde yo cogí una excursión organizada para ir a la pingüinera. Como no estuvimos en punta Tombo (por culpa del volcán), para mí fue emocionante. La excursión se hace a una isla privada: 375 pesos más 45 pesos de entrada. Según dicen hay pocos pingüinos comparado con otras zonas del país, pero lo que llama la atención es que hay pocos turistas. Sólo se puede ir en grupos de 15 personas durante una hora, y hasta que un grupo de turistas no abandona la isla no puede venir el siguiente grupo, por lo que se hace una excursión  más o menos privada. Allí se ven los pingüinos Papúa, los Magallanes y tuvimos la grandísima suerte de ver un pingüino Real. Dicen que se debió perder y estaba ganando energía para regresar a la Antártida cuanto antes, ya que hay una hembra esperando a que vuelva si no, su cría se morirá.



También nos pararon en un lugar donde se ven los árboles bandera (por culpa del viento crece con formas extrañas).



El buceo de mis compañeros fue en el "Ushuaia divers". El equipo bien, el monitor muy bien y el trato estupendo. El precio fueron 740 pesos. Pasaron mucho frío a pesar del traje seco y las vistas fueron buenas, pero sorprendentemente dijeron que se parecían mucho a los fondos de las Rías Baixas…

Día 2 de diciembre

Este día lo dedicamos por completo a pasear por el Parque Nacional Tierra de Fuego. Tenemos la gran suerte que hace sol, y apenas  hace viento. Nos dicen que somos afortunados, los días como éste son pocos a lo largo del año (unos 20ºC). A pesar de eso, nosotros por si las moscas nos llevamos ropa de sobra (y luego tuvimos que cargar con ella toda la caminata).
Para llegar al parque contratamos desde el hostel el transfer “don Alejo” (85 pesos) y la entrada al parque Natural fueron otros 85 pesos.



El autobús nos deja en la oficina postal más austral del mundo (por lo que se puede mandar una postal desde ahí) que cobra por sellar el pasaporte 10 pesos.  La caminata fueron unos 14 km, bien señalados y con vistas espectaculares. Está bastante bien indicado y con árboles a lo largo del camino, por lo que estás algo protegido del viento y sol. Merece la pena disfrutar del silencio, de los animales (águilas, castores, multitud de pájaros…), de las turberas… lo recomiendo sí o sí.





Recordaros que es un Parque, por lo que hay que llevar comida y traer de vuelta los desperdicios.

El autobús te recoge al final de la R30 (recorre todo el país, por lo que hay que sacarse la foto junto al cartel); el transfer pasa a las horas impares, aunque a nosotros nos recogió a las 17:30h. A la vuelta cocinamos pasta en el hostel (la cena de los 3 fueron 52 pesos de supermercado) y no quedó ni un espagueti.

Día 3 de diciembre

Hoy regresamos a Buenos Aires. Es sábado y cogemos el primer avión de la mañana, que como es costumbre sale con algo de retraso. Nos vuelven a cobrar TASAS de SALIDA de 28 pesos a cada uno (de nuevo, si no pagas la tasa, no te dan tarjeta de embarque). A pesar de no tener pasaporte, no tengo problemas con el embarque, aunque tengo que enseñar la denuncia y la copia del dni.
De nuevo en Buenos Aires (Aeroparque), nos alojamos en el mismo hostel Ayres Porteños. Llegamos  en bus urbano (1,25 pesos cada uno)- recordaros que es importante tener cambiado, porque no admiten cambio ni billetes.

El día lo dedicamos a pasear por la calle Florida, que estaba llena de puestecitos para comprar bisutería, artesanía (sobre todo peruana), camisetas… un poco de todo para distraerse aunque reconozco que allí no compré nada.
Decidimos volver pronto al hostel porque estábamos bastante cansados, y fuimos a cenar a un sitio que nos recomendaron en la zona de San Telmo: El Desnivel. Todo estaba estupendo, la carne, la pasta y los postres… muy recomendable.

Día 4 de diciembre

Día para pasear de nuevo por la ciudad. Nos hablaron de sus famosos mercados de antigüedades de los domingos, y fuimos de nuevo a la zona de san Telmo. Reconozco que me quedé algo decepcionada, porque no vi nada espectacular además de los precios.
Por la tarde cogemos el bus urbano 130 que nos lleva a la zona de Recoletos. Quería inspeccionar el lugar de la embajada para ir al día siguiente. Allí había un gran ambiente, un gran mercado de artesanía local argentina, una obra de teatro en la calle, un  concierto de coros en la iglesia… nos despistamos y llegamos al famoso cementerio de Recoletos justo cuando estaba cerrando… por cierto, la entrada es gratuita.
Esa misma tarde había además un partido del Boca y  un mucho ambiente por la calle….

Día 5 de diciembre

Es lunes y me levanto a las 6:00a.m. para ir a la embajada. Dejé encargados de mis maletas a mis compañeros y quedamos de vernos en el aeropuerto. Si no conseguía el pasaporte me quedaría allí sola y sin ropa… Cojo el bus 130 y me bajo en el parque de Recoletos. Aún así hay que caminar un buen trozo y cuando llego allí a las 7:15 de la mañana…  tengo unas 100 personas delante a la cola. Creí que me daba un paro cardíaco. Reconozco que seguí a raja tabla lo que me dijeran del servicio de emergencias y “que no esperara cola” y me colé hasta el principio en cuanto vi al primer policía español. Me atendieron bastante rápido pero como tienen que pedir información (sobre mí) a España,  me comentaron que volviese a las 14:00h!!! era una realidad que podía perder el avión.

 Me doy un paseíto por la zona y voy al cementerio a ver si encuentro la tumba de Evita Perón. Reconozco que no la encontré, porque no la busqué demasiado, pero también fue porque me di cuenta que no me gustó el ambiente. Realmente nunca me han gustado los cementerios, y éste no iba a ser una excepción.

Volví a la embajada a la 13 del mediodía, y por suerte ya tenían preparado el salvoconducto, que por 130 pesos tenía una validez de 3 meses. Sobre las 14h, ya estaba lista para irme.
Llamé al hostel para que me mandasen un transfer a la puerta de la embajada para ir al aeropuerto. Los transfer tienen precio cerrado por 120- 130 pesos, así tienes asegurado el precio, dure lo que dure el trayecto.
Me recogió a la media hora y en una hora más (tuvimos poco tráfico) estaba en el aeropuerto.
Para sacar la tarjeta de embarque es preciso haber ido antes al departamento de migración para que den el papelito correspondiente de movimientos que hay que presentar junto con el billete en la compañía aérea. Aunque tenía salvoconducto, no tenían los datos de cuándo había entrado yo en el país (el cuño de entrada). Como yo ya había estado en el departamento de inmigración de Ushuaia, no tuve problema, si no hay una oficina en el propio aeropuerto que te facilita esa documentación.

Día 6 de diciembre

Todo vuelos y aeropuertos. Volvemos desde Buenos Aires a España con escala en París de 4 horas (siempre es necesario coger vuelos bien separados por si hay cualquier emergencia). A las 5 de la tarde ya estamos en casa y fin del viaje. Sólo queda contar anécdotas.

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